DIOS CONCEDE…

Leer Salmo 21 “Si pedimos un beneficio y lo recibimos, antes de que se ponga el sol hemos de alabar a Dios por esta misericordia, o bien merecemos que se nos niegue la próxima vez” (Charles Spurgeon) David escribió el Salmo 21 como un cántico triunfante, de tal manera que algunos comentaristas los llaman “La Oda Triunfal del Rey”. Primeramente expresa un gran Entusiasmo… “El rey se alegra en tu poder, oh Jehová; y en tu salvación, ¡cómo se goza!... Porque le has salido al encuentro con bendiciones de bien… Grande es su gloria en tu salvación… Lo llenaste de alegría con tu presencia…” (Salmos 21:1-7) ¿Cuáles son las razones por las cuales David manifiesta este entusiasmo?... Sencillamente porque pudo disfrutar diferentes aspectos de la Persona y la Obra de Dios… 1. Su Poder – “El rey se alegra en tu poder…” (Salmos 21:1a) 2. Su Protección – “Y en tu salvación, ¡cómo se goza!... Grande es su gloria en tu salvación…” (Salmos 21:1b, 5) 3. Su Presencia – “Le has concedido el deseo de su corazón… Lo llenaste de alegría con tu presencia” (Salmos 21:2, 6) 4. Su Prioridad – “Porque le has salido al encuentro con bendiciones de bien…” (Salmos 21:3) 5. Su Proceder – “Vida te demandó y se la diste… lo has bendecido para siempre… en la misericordia del Altísimo, no será conmovido” (Salmos 21:4, 6a, 7) Dios no manifiesta meramente su Poder, sino que lo hace para cumplir propósitos específicos manifestados a través de su “salvación”, “presencia”, “bendiciones” y “misericordia”. Todas estas manifestaciones de la Deidad llenaban el corazón de David y le daban razones concretas para alabar al Señor… Luego expresa cual es el destino de sus Enemigos… “Alcanzará tu mano a todos tus enemigos… Jehová los deshará en su ira, y fuego los consumirá… Porque intentaron el mal contra ti… Pues tú los pondrás en fuga…” (Salmos 21:8-12) Cuando Saulo de Tarso perseguía a los cristianos no sabía que estaba yendo contra el mismo Señor. En el camino a Damasco recibió una dura revelación: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?” (Hechos 9:4). Si sufrimos por la Causa de Cristo necesitamos saber que quienes nos hacen sufrir no son nuestros enemigos sino del Señor, por ese motivo el salmista decía “intentaron el mal contra Ti”. En ese caso el mismo Señor se hace cargo de nuestra vindicación y del castigo para quien lo merezca… “No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor” (Romanos 12:19) “Tienen la maldad de imaginar, la astucia de intrigar y la malicia de planear iniquidades, pero, bendito sea Dios, fracasan al intentar ejecutarlas; serán juzgados, sin embargo, por lo que tienen en su corazón y la voluntad será tomada como un hecho en el gran día en que se pasarán cuentas” (Charles Spurgeon) Por el último eleva una palabra de Exaltación al Señor… “Engrandécete, oh Jehová, en tu poder; cantaremos y alabaremos tu poderío” (Salmos 21:13) La confianza de que Dios los librará de sus enemigos los lleva a esperar en su Poder y alabarle por su Grandeza. Dios no necesita que le animemos a mostrar Su Poder porque es Todopoderoso, pero no hay duda que merece nuestra alabanza por Sus Atributos… Recordemos: El Poder de Dios se manifiesta de diversas maneras en milagros cotidianos…

Alcanzando a los hombres de la política con la Palabra de Dios